¿QUÉ ES
EL SOCORRISMO Y QUÉ DEBE HACER UN SOCORRISTA?
El Socorrismo, pronto
socorro o socorro a víctimas (SAV) es el término que hace
referencia a las primeras maniobras de urgencia y primeros auxilios practicadas
por personas entrenadas, generalmente socorristas, bomberos y técnicos de
ambulancia. Puede tratarse de primeros socorros a personas, con material apropiado
o sin él, por parte de un único socorrista o, más frecuentemente, por un equipo
organizado de socorristas.
Más comúnmente, se
entiende el socorrismo como el término que comprende los primeros
auxilios, es decir, la aplicación del saber y de las técnicas convenientes para
auxiliar a personas en situación de peligro o desamparo o riesgo, tanto en los
aspectos corporales como mentales (en este último caso se trata de practicar
socorro y tranquilidad psicológica).
El equipo de pronto
socorro se rige por una determinada regulación, también encargándose de evaluar
la gravedad de la situación y de determinar rápidamente los medios que serán
necesarios para realizar sus intervenciones.
¿EN QUÉ CONSISTE EL SOCORRISMO
Y QUÉ RESPONSABILIDADES TIENE UN SOCORRISTA?
En todas las piscinas
nos encontramos a unos profesionales vestidos para la ocasión cuya única
finalidad muchos creen que es hacer desagradable el baño, prohibiendo y
llamando la atención a los usuarios. Son los socorristas.
Pero, ¿por qué hay
socorristas en la mayoría de piscinas? ¿qué funciones tienen aparte de
controlar a los bañistas? ¿qué riesgos y responsabilidades tienen en el
desempeño de su labor?
Por desgracia, muchas
personas entienden el concepto de socorrista como un chico o chica joven y
ocioso que va a la piscina a pasar el rato con sus gafas de sol X o de
playa con gafas de sol a la moda, que está sentado en una silla con ganas de
ponerse moreno/a y no hacer nada, y que además sólo mira la piscina para ver
chicos/as, y encima les pagan. Pero esto es algo que se debe desmentir
rotundamente y no puede estar más alejado de la realidad.
Bien es cierto que la
culpa de que, en general, la población tenga esta imagen del socorrista viene
de años atrás. Años en los cuales cualquier podía hacerse socorrista realizando
un curso el cual no estaba regulado por ninguna ley.
Si se superaba, el
socorrista obtenía un diploma de similares características al que te emiten
cuando finalizas de manera satisfactoria cualquier formación reglada, pero sin
la firma de S.M El Rey.
En los casos más
raros, algunos socorristas podían obtener una versión “Premium” del título en
forma de tarjeta, la cual te acreditaba para trabajar en la seguridad de los
bañistas.
En la actualidad, en
todas las Comunidades Autónomas, la formación de los socorristas está regulada,
pero ¿está reglada de manera adecuada? ¿Los conocimientos que se obtienen
verdaderamente capacitan a una persona para proteger la integridad física de
los usuarios y bañistas en este tipo de instalaciones? ¿las leyes que existen
en estos momentos garantizan la seguridad de quienes lo único que pretenden es
disfrutar del baño?
Todo se puede mejorar,
desde la imagen del socorrista a la legislación vigente. Una de los objetivos
de este blog y de esta campaña de comunicación, es cambiar esa concepción tan
negativa que se tiene en muchos casos de los socorristas y proponer cambios e
ideas en cuanto a la normativa de aplicación y las mejoras productivas que se
pueden y deben aplicar en este sector, ya que la confianza de nuestros clientes
y los usuarios es la base de nuestro negocio.
¿QUÉ FUNCIONES TIENE UN SOCORRISTA?
Muy frecuentemente
recibimos consultas tanto de usuarios y clientes como de socorristas acerca de
sus cometidos y funciones en una piscina.
Las consultas, además,
casi siempre giran sobre el mismo concepto: ¿Tiene el Socorrista que hacer
otros cometidos distintos de los que tiene asignados (pasar el limpia fondos,
controlar los parámetros del agua, limpiar vestuarios y aseos, hacer de camarero,
taquillero, etc.)?
Para fijar un marco en
el que basarnos sobre las funciones, cometidos y competencias profesionales de
un socorrista en una instalación acuática, podemos hacer un breve análisis de
la definición que él hace de las mismas:
Competencia general de un socorrista
“Velar por la
seguridad de los usuarios de piscinas e instalaciones acuáticas, previniendo
situaciones potencialmente peligrosas e interviniendo de forma eficaz ante un
accidente o situación de emergencia.”
Unidades de competencia/funciones de un socorrista
·
Prevenir accidentes o
situaciones de emergencia en instalaciones acuáticas, velando por la seguridad
de los usuarios.
·
Asistir como primer
interviniente en caso de accidente o situación de emergencia.
·
Ejecutar técnicas
específicas de natación con eficacia y seguridad
·
Rescatar personas en
caso de accidente o situación de emergencia que se produzca en el medio
acuático.
Hay muchos tabús que
destruir a este respecto y casi siempre suelen ir orientados con la misma
premisa: “El Socorrista para que está si no hace nada, que haga algo
útil…”.
El problema es que el
socorrista no tendría por qué hacer este tipo de tareas, pero en la mayoría de
los casos se llevan a cabo ya que tanto empresarios como usuarios dan por
sentado que deben hacerlas.
Esto es debido a que,
en la mayoría de los casos, piensan que el Socorrista es una exigencia
normativa y por tanto intentan aprovechar al máximo al empleado o Socorrista
que presta el servicio, el cual “aparentemente no hace nada”, pero sí que lo
está haciendo (vigilar y velar por la seguridad de los usuarios).
Les encomiendan
tareas, pero ¿hasta qué punto esto debe ser así? ¿deben hacer las tareas? ¿han
de hacerlas durante el horario de apertura al público? ¿En qué medida deben
hacerlas?
Gran parte de este
problema, lo han generado algunos mal denominados “socorristas”, que en muchos
casos han realizado su trabajo de forma descuidada y negligente:
·
Leer o escuchar música
con usuarios en el agua
·
Utilizar el móvil
·
Charlar dando la
espalda a la piscina
·
“Vigilar” desde
el bar
·
No comportarse
diligentemente como cualquier empleado debe hacerlo en su trabajo
Si los socorristas
exigen respeto a su trabajo, tienen que ser los primeros que deben demostrar un
comportamiento responsable y profesional.
Pero también es culpa
obviamente de algunos empresarios y usuarios, ya que no exigen, ni a menudo se
quejan de estos comportamientos, pero luego en contraposición intentan
aprovechar la situación para encomendar a los socorristas otras tareas
complementarias.
En Neopiscinas,
trabajamos de forma transparente para que este tipo de situaciones no se
produzcan en una dinámica de mejora continua en calidad de nuestros servicios y
la formación y trabajo de nuestros trabajadores (operarios de mantenimiento,
socorristas, atención al cliente, etc.).
Implementamos un
proceso de presupuesto donde se especifican las tareas y funciones que llevará
a cabo cada trabajador y el tipo de empleado que las acometerá intentando
adaptarnos y flexibilizarnos siempre a las necesidades y requisitos de cada
cliente, para ofrecer el mejor servicio al mejor precio.
Tenemos especialistas
en más de una materia, por lo que situaciones como ¿quién debe llevar a cabo
cada tarea? y ¿cómo deben llevarse a cabo? nunca supondrá ningún impedimento o
problema para realizar nuestro trabajo.
TRATAMIENTO JURÍDICO DE LAS COMPETENCIAS EN EL SOCORRISMO
Siempre habrá alguien
que piense que lo más fácil es dejar las cosas como están, incluso aunque estén
mal, porque “como nunca pasa nada…”.
Pero en el socorrismo
cuando pasa algo hay vidas en juego, con graves consecuencias si se gestiona de
la mala manera.
Desde que alguien
pierda la vida (por un ahogamiento) y la terrible situación para su familia y
allegados hasta la vida del propio socorrista, que aún actuando de forma
impecable a buen seguro le traerá secuelas si la víctima sufre algún tipo de
daño, por no hablar de la del empresario, que tendrá que asumir las
consecuencias de un ahogamiento en su instalación, aunque no sea punible.
En resumen, la
responsabilidad y el daño se pueden tener consecuencias negativas para muchas
personas.
Por ello, debe haber
un control y gestión minuciosa de las competencias que debe llevar a cabo el
socorrista, ya que si se produce cualquier tipo de negligencia provocada por el
desempeño de otras tareas que nada tengan que ver con su cometido y se produce
una situación grave todos pueden perder mucho.
Los Asesores Jurídicos
se pronuncian respecto a las competencias de los profesionales del socorrismo
de forma bastante clara. La clave estará en la interpretación que un juez haga
en caso de cualquier reclamación. Ello dependerá de si:
·
¿Las tareas
encomendadas entran en conflicto con los cometidos reconocidos como normales
dentro del desempeño del socorrismo, como son la prevención, vigilancia y
actuación?
·
¿Esas tareas
encomendadas por las que se reclama, se estaban realizando al mismo
tiempo que se debía estar vigilando e interfería en el buen desempeño
de sus cometidos reconocidos en el desempeño del socorrismo?
·
¿De quién es la
responsabilidad si ocurre cualquier tipo de accidente o incidente durante el
desempeño de las tareas que se les ha encomendado y que están siendo
reclamadas?
·
¿Estaba el Socorrista
realizando dichas tareas con competencia y responsabilidad?
·
¿La empresa tenía un
sistema de supervisión adecuado cuidado de que todo lo necesario estuviese en
orden, incluida la organización de los cometidos del Socorrista?
La responsabilidad y
seriedad profesional de un Socorrista que trabaja profesionalmente, aunque sea
temporalmente, y la de las empresas que los contratan, pasa inevitablemente por
un cambio de mentalidad.
En Neopiscinas,
trabajamos con los mejores profesionales de nuestro campo garantizando siempre
los máximos estándares en nuestros servicios gracias al control y formación
continua de nuestro personal.
El “nunca pasa
nada” tiene que sustituirse por el “¿y si pasa algo? ¡Hay que estar
preparados!”.
Sólo así los profesionales del sector podrán
ejercer con eficacia su labor y obtener el respeto y tranquilidad de los
clientes. En Neopiscinas sabemos bien de lo que hablamos y nuestra experiencia
nos permite poder ofrecer al cliente un servicio de calidad y garantías.